29 abril, 2009

Chopan, comida afgana


El restaurante afgano Chopan, situado en la zona de Neuhausen es acogedor y hermosamente decorado. Ofrece, sin duda alguna, una atención puntual y amable. La carta no ofrece gran variedad, y quizá allí resida una de las limitaciones en cuanto lo que se ofrece. La comida es sabrosa pero peca, algo que ocurre a menudo en muchos restaurantes, de que pidas lo que pidas, todo te sabe a lo mismo. Entre las mismas especies y el picante, todo termina siendo un poco plano...

Seguiremos buscando alguno en la ciudad que ofrezca la maravilla de la cocina afgana como el descubierto en Praga: Ariana, en el que las especies, por más intensas que fueran, daban paso a los sabores de los alimentos de cada plato: zanahorias, pasitas, arroz...

Abre diariamente de 6 de la tarde hasta las 12 de la noche. Los platos oscilan los 17-20 euros sin vino.


Elvirastraße, 18 A
80636 Múnich
Alemania
Tel.: +49 (o) 89 18 956 459
Web: Chopan


22 abril, 2009

Una ranchera por el taco


Quizá, porque en Madrid sea relativamente nuevo el gusto por la comida de otros países (de hecho según esta taquería, es la primera que se establece en Madrid, en 1993), es decir, la generación que ronda los 30 es la que, seguramente, frecuenta los restaurantes de gastronomía de otros países, es por lo que con frecuencia encontramos "comidas típicas" demasiado adaptadas al gusto local, lo que los convierte en gran modo una copia mala de una cocina nacional o local. La Taquería de Birrä es uno de ellos. Una decoración algo extraña da paso a unos espacios cálidos pero que decepcionan por varias razones, como una atención que raya en lo zafia y que lamentablemente no ayuda a una comida, tan falta de matices como de calidad (bien podríamos prepararla en casa con algunos productos mexicanos de supermercado).

Por comensal sale alrededor de unos 22 euros por persona, si se acompaña la comida con cerveza.

Calle Don Pedro, 11
28005
Madrid
España
Teléf.: +34 91 365 10 77
Web: La taquería


13 abril, 2009

Buddha Bar París: cuando la moda...


Es comprobado, que los lugares que se inclinan por la moda, ofrecen más un marketing que un producto real. Pioneros de la ambientación kitsch-budista, luces bajas, ambiente, grandes cabezas de budas, acompañados por la música de sus populares discos, perfectos para un lounge, Buddha Bar es un sitio ideal para aquellas personas que prefieren la ambientación y en cierta forma, el "cierto (dudoso) estatus" que te otorga entrar a su sala, que la verdadera voluntad de ir a comer bien. No es el Nobu,vamos.

Los espacios son enormes para ser París, las luces quizá demasiado bajas (y eso que me gustan tenues), gente variopinta, sí, desde chicas en burka hasta las más fashion... vale todo. La atención es regular, no lo suficientemente atenta, pero tampoco demasiado, pero diría más exactamente que un poco deficiente.

La carta, claro está, menú asiático. Saltando de lo chino, thai a lo japo, para complacer todo tipo de paladares. Quizá lo más acertado fue el pato pekinés laqueado, con frutas confitadas. En el apartado japonés, con más pena que gloria, el sashimi llega a la categoría de comestible, el salmón con setas, vegetales y tallarines, igualmente se queda sin sorpresas. En cuanto a los postres, tampoco nada para recordar, y eso que París es una de mis capitales preferidas en cuanto dulces se refiere...

Los precios son algo caros para lo que se ofrece, entrantes 17 euros y segundos platos entre 23 y 37 euros. La media por comensal, incluyendo el vino son unos 75 euros, aproximádamente.

Luego se puede subir al bar, tomarse una copa (entre 15 y 20 euros) y bueno... tampoco se promete un gran ambiente, al final, eso sí, podrá decirles a sus amigos que anoche estuvo en el Buddha Bar.


8/12, rue Boissy d’Anglas

75008 París

Francia

Teléf.: +33 (0) 1 53 05 90 00

Web: buddha-bar








imágenes: © Buddha Bar

21 febrero, 2009

Madrid: cocina de mercado, Membibre



Como una cocina de temporada, se presenta la propuesta del restaurante Membibre. Tradición, con una especialización en productos del mar, pero que también atiende a un apartado de carnes y guisos.

De entrante, probamos las espinacas cocidas y salteadas de sabor delicado, una ración de gambas no muy especiales, y un pulpo a la gallega demasiado blando al igual que sus patatas.
De segundos, un magnífico solomillo al oporto, con una carne de primera, suave y jugosa, bien preparado, con el sabor justo de dulzón del oporto; algunos platos venían acompañados con unas deliciosas patatas cocidas y levemente tostadas con un poco de cebolla... de antología. Pudimos probar las cocochas de merluza y el rape, que estaban bastante bien, pero no alcanzaban el notable. Por otro lado, la lengua que preparan es deliciosa, bien sazonada y jugosa.

La carta de postres es para olvidarse de las dietas, deliciosa. Tiramisú, milhojas con crema, nata y helado; y para cerrar, una tarta de chocolate delicadísima y fresca.

La carta de vino ofrece calidad, en especial, Riojas. Los precios de los platos rondan los 21 euros, por lo que cada comensal puede estar cerca de los 36 o 42 euros.


Guzmán el Bueno, 40
Madrid
España
Teléf.: 0034/91 543 31 48
web: www.restaurantemembibre.com


07 febrero, 2009

Jeff: 'merci pour le chocolat'


En mi último viaje a París me topé, para mi completa felicidad, con una de las chocolaterías de Jeff de Bruges. Debo confesar que sólo probé una de sus tantas, en lo que parece, todas delicias, ya que me declaro una total adicta a las trufas de chocolate, y cada vez que podía, pasaba a comprarme algunos gramos, de esa maravilla de la repostería.

Las tienen de diferentes tipos, la tradicional, que es un poco más suave por la cantidad de leche en el chocolate, de chocolate oscuro y también crocantes.

Cada mordisco resume equilibrio entre sabores amargos y dulces, suavidad y frescura. Las tiendas son hermosas y con una gran catidad de productos, que se convierten en verdaderos objetos de deseo, tanto por su presentación como por su gusto.

A la que fui, cerca de la Place de la République, era atendida por gente muy amable. Un templo para los amantes del chocolate y una muy buena opción para comprar, algún regalo que llegue a través de los ojos y el gusto.

Como es una franquicia, se puede encontrar por media ciudad. Más abajo, les dejo el link de la página y el de las posibles direcciones.


Ver tiendas y otros países
web: www.jeff-de-bruges.com
París

01 febrero, 2009

Múnich: Intentando los platos de la 'mamma'



En el barrio de Schwabing queda la trattoría Seerose. Su decoración es muy sobria, moderna y al mismo tiempo invoca lo más íntimo de la tradición. Su concepto: la cocina de la mamma, rescate de recetas de las abuelas. Ciertamente, ofrece una carta bastante inusual para la media, y eso es de agradecer. Como por ejemplo, de entrante, crema de polenta con hongos porcini y radicchio; o el risotto de calabaza con ricotta ahumado y salvia, y como segundos, el tradicional saltinbocca pero de ciervo con puré de castañas.

De entrantes probamos la crema de tomate (para untar) y el carpaccio de carne que estaban bastante correctos, nada que agregar. De segundo, la pasta pappardelle de buey y el penne en salsa ragú, ambas con parecidos muy similares en lo que se apreciaba cierto sabor casero que si bien gusta, tampoco llega a una categoría de inolvidable.

En cuanto a los segundo que optaron por carne, cabe destacar al hígado de ternera en salsa de trufas negras, nuevamente hacía gala de la singularidad, pero al igual que el resto de los platos, ninguno llegó a impresionar. Pareciera que la intención de la mezcla tradición-coqueteos de autor no terminase de cuajar en la propuesta de Seerose.

El restaurante tienen buenos vinos italianos, una atmósfera agradable, gente un tanto chic, visitándolo y una muy buena atención. Lo malo, los precios nada económicos que no terminan por corresponderse con la calidad de la comida. Un comensal sale, aproximadamente, a 45 euros. Los vinos rondan los 34 euros.

Tienen de lunes viernes un menú de 9 euros y resulta de los más convincente. Sin duda, como menú, de los mejores de la ciudad.

Feilitzsch Straße, 32
Múnich
Alemania
Tel.: +49/89 461 33 14 20
web: www.seerose-trattoria.com








foto restaurante: ©Claudia Hernández
foto pasta:
©Seerose

04 diciembre, 2008

Gijón: Casa Víctor, un templo gastronómico


En Gijón se come estupendamente bien, y se encuentran restaurantes que son verdaderas instituciones, uno de ellos es Casa Víctor. Si bien su decoración es bastante fea, sobre todo en el comedor que está más allá de la barra, hay que continuar la incursión en los buenos fogones y mejor saber que este restaurante ha sido merecedor de varios premios y menciones, apareciendo en la Guía Michelín y la Campsa, entre otros.

La calidad de la materias primas salta en cada uno de sus platos, tal como se paladea en la magnífica ensalada de lomo de bonito en escabeche, nunca he comido una como esa. Desde la sazón de la lechuga en su justo punto de acidez, gusto y sal, así como la suavidad y firmeza de la carne del lomo. Si se quiere saborear una típica fabada, se olvidará de la palabra "típica" y entrará en otra dimensión: un manjar delicadísimo como pocos.

Si coinciden con la temporada, recomiendo probar los chipirones de potera, preparados en su tinta: son perfectos en su textura y sazón. Una de sus especialidades es el pixín (rape) con bugre (bogabante), plato que es todo un festival de sabor y frescura del mar, en su mejor expresión, logrado sin artificio alguno, lo que podría definir bien a la cocina de Casa Víctor: clásica, elegante y tradicional.

Sus carta de vino hace honra a sus platos. El helado de turrón en tulipa, como postre, es una cierto. La atención es buena, los precios no son económicos, pero no hay engaño, comerá de lujo.

Calle Carmen, 11
Gijón

España
Teléfono: +34/985 35 00 93
Web: www.casavictor.com

Imagen : © Claudia Hernández.

25 noviembre, 2008

París- Auténtico encanto parisino en Les Pipos


Ir a París y comer mal es un pecado. Así que si quiere comer platos auténticos, con una sazón cercana a lo casero, pero con un toque más que especial, puede acercarse a Les Pipos. La entrada del restaurante acoge una mínima barra que suele estar concurrida a partir de las 9; en general se respira un ambiente informal e íntimo.

Su foie gras casero es delicioso como entrante y, para continuar el homenaje, se puede apostar por sus carnes, como segundo plato, ya que en general son estupendas: buenos cortes, gustosas y bien preparadas. Mi preferido, el filete a la pimienta verde, realmente magnífico, así como la gran fuente de patatas fritas con las que suelen venir todas las carnes acompañadas, nunca he comido mejores: muy crujientes y frequísimas. El confit de canard también es uno de sus platos estrella, servido en una delicada cama de patatas en lonchas.

Su carta de vinos da para escoger entre calidad y precios. A los postres no pude llegar, ya que las raciones son generosas... pero el tiramisú fue el más solicitado y, ciertamente, lucía muy apetecible al igual que la tabla de quesos.

A partir de las nueve ameniza un cantante con una guitarra acústica, imprimiéndole al ambiente más vida y encanto.

La atención es puntual, el lugar bonito y con manteles de tela, los precios muy económicos para la calidad de la comida y para ser París, rondando los 13 auros por plato y el vino entre los 18 y 26 euros (aprox.). Una cena para dos puede costar alrededor de los 66 euros. Para repetir y saborear París desde lo auténtico.

2 Rue de L'Ecole Polytechnique
75005 París
Francia
Teléfono: +33/01 43 54 11 40
Web: www.lespipos.fr


Imagen: ©Claudia Hernández

06 noviembre, 2008

Caracas- Maderos, comida argentina en el trópico

Vista del lounge.

El chef Martiniano Molina, conocido en Latinoamérica a través de un programa de la televisión del Canal Gourmet, abrió, recientemente en Caracas, el restaurante Maderos. Una de sus primeras debilidades, para una ciudad grande y con constantes atascos, es que no se admiten reservaciones, por lo que el cliente debe esperar un tiempo indefinido si quiere tener una mesa. Para ello han creado un lounge en el que se puede tomar algo y picar.

La decoración es moderna, elegante y bonita, aunque se me antoja bastante vista y, peor aún, su interiorismo padece de una acústica excesiva, por lo que resulta muy ruidoso: nunca pude conversar con los comensales que quedaban sentados al frente.

La cocina se presenta como una propuesta moderna de la gastronomía argentina con toques, quizá, demasiado atrevidos, y digo demasiados, porque simplemente dicha voluntad rompedora le supera. El pan es fabricado por ellos, delicioso, de varios tipos y originales combinaciones. Para picar en el lounge, una buena opción es pedir una bandeja de diversos tipos de queso de cabra, acompañado de tomatitos confitados, riquísimo. También tienen unas chistorras envueltas en una capa delgada de masa, que no terminó de convencer, quizá por su forzado casamiento, que al final termina por ser un plato vulgar y menos honesto que unas deliciosas y simples chistorras.

De primeros probamos el untable de cordero con pan especiado y emulsión de pimiento rojo, que estaba bien de texturas, un gusto agradable pero nada más, mejor estuvo el crudo de lomo aliñado con semillas de mostaza verde, alcaparras y tostadas de la casa, aunque la contundencia del sabor de la carne cruda en pequeños tacos y la sazón, podía llegar a cansar; en cuanto la ensalada griega, se puede decir que estaba correcta, fresca y bien aliñada.

Pasando a los segundos, el lomo estaba bien preparado, jugoso, levemente tostado por fuera, quizá lo mejor de lo que se eligió, junto con el cochinillo preparado sobre una salsa confitada, jugoso, finamente tostado por fuera y equilibrado. El asado de tira al igual que la entraña tenían jugosidad, pero, como en la mayoría de los platos, nunca se llegó a sobresaliente en cuanto a gusto. Dentro de sus especialidades al horno, la tira solo sabía a grasa... difícil describir tan desagradable sabor, lo que hizo que quedara intacto en la mesa.

Los acompañamientos se piden aparte, sólo experimenté con la milhojas de patatas y creo que es bastante fuerte su sabor para cuadrar como acompañante, ya que lleva queso en abundancia.

Mejor resultó el roll de lomito relleno con queso, jamón y huevo, gustoso aunque un poco seco, sin sobresalir ni disgustar, como quizá se podría resumir la mayoría de la cocina que propone Maderos.

En el apartado de postres, y miren que es difícil en Venezuela comerlos malos, apenas algunos llegaron a sorprendernos (aunque tampoco demasiado), como el llamado: muerte por el chocolate, a base de brownie moscabado, mousse al 70% y crema helada de chocolate ahumado, el cual estaba equilibrado en la proporción de matices dulces y amargos además se textura firme y suave. El resto de los postres, mejor optar por cuidar la silueta...

La atención es absolutamente desastrosa: no trajeron nunca uno de los segundo platos, los vinos los servían de pena (mezclando en las copas las diferentes botellas), distracción absoluta y el agobio en sus caras. Queda claro que deberían contratar una plantilla de camareros auxiliares los fines de semana...

Los vinos oscilan, aproximadamente desde 195 hasta 580 bolívares, los entrantes entre 24 y 45, los segundos entre 78 y 82, y los postres entre 19 y 26. Unos 338 bolívares por persona (¿60 u 80 euros?).

Una cocina atrevida que patina en su intención de ser original, que no sorprende y que pareciera que el equilibrio o el acierto no es uno de sus fuertes. Uno sale con la sensación de que le ha tomado el pelo...



Esquina calle París con Mucuchíes
Las Mercedes
Caracas

Venezuela
Teléfono: +58/212 993 27 39
+58/212 993 16 84







Imágenes
restaurante: © Claudia Hernández.

21 septiembre, 2008

Hvar- Atención desastrosa para una comida excelente

En la bella isla de Hvar entramos por casualidad a la taberna bar Luviji. Posee tres diferentes ambientes: afuera una sencilla terraza con mesones de gruesa madera, una planta baja acogedora, casi como una gran cueva y la terraza del segundo piso con una vista hermosa.

Desde el principio la atención fue accidentada. Nos atendió un señor que supongo de la familia Bracanovic, quienes están al frente, que no hablaba sino croata, lo que dificultó las cosas, y no anotaba la comanda.

Tienen un digno vino blanco de la casa, y de primero optamos por unos mejillones al ajillo, que han sido insuperables para la mayoría de los comensales. Frescos, delicados e inolvidables. De segundo pedimos un excelente pescado de carne blanca (nunca supimos cuál era, supongo uno específico de la zona), preparado al horno de leña, haciendo gala de la frescura del mar y conservando un equilibrio entre lo jugoso y suave. Nuevamente, categoría de notable y perfecto. No fue así con la pasta con almeja (que la trajeron casi más de una hora después del primer plato), la cual pecaba de salada, aunque gustosa, no superó la disfrutada en Split en la taberna Hvaranin.

Al pedir nuestra segunda botella de vino blanco, nos trajeron una de grappa!, sin pedir disculpas la retiraron y, luego, cuando nos ofrecieron un aperitivo de grappa de la casa, nos trajeron !¿chupitos de vino blanco?!, así de absurdo como lo leen. En otro momento tratamos de pedir ayuda a uno de los camareros de la terraza, y simplemente se negó porque él atendía arriba. Bien vale salvar a la chica que atendía afuera, amable y atenta, la cual fue una lástima no tenerla como camarera.

Además de los pescados tienen como especialidad cordero, que no probamos pero que lucía realmente apetitoso. Hay manteles de tela, velas y un ambiente agradable. Los precios de un kilo de pescado blanco son 220 kunas, unos 31 euros. Por comensal sale aproximadamente unos 40/ 45 euros. Si se tiene suerte con el camarero, quizá sea una comida ideal, sino, puede ser una experiencia realmente molesta.

Vjekoslav & Eta Bracanoviæ

A 100 metros del puerto

(lo siento, no tienen nombres y números muchas calles)

Hvar

Croacia

Tel: +385 091 5833082

E-mail: luviji@net.hr

Imagen: ©Claudia Hernández


19 septiembre, 2008

Dubrovnik- Sencilla taberna Karmen



Una terraza agradable, ofrece la Konoba (taberna) Karmen, acompañada de una correcta atención. Tienen, además, un buen vino blanco de la casa.

De entrante, y quizá lo mejor que comimos, unos ricos mejillones en salsa de tomate, gustosos y acertados. Las ensaladas son hechas como para salir del paso, compuesta por gruesos trozos de vegetales sin son ni ton. El pescado, lubina, normal, fresco y de preparación sencilla. El risotto a la marinera, que no sé por qué razón, en toda Croacia, llaman risotto a todos los platos con arroz, pero en líneas generales, como arroz marinero estaba sabroso pero sin más qué agregar.

El precio de un kilo de pescado (2 personas) es de 40 euros, el arroz, 8 euros. Un lugar agradable dentro de sencillez.

Ilije Sarake, 1
Dubrovnik
Croacia
Telf.: +385 020 324 070








Imágenes: ©Claudia Hernández

15 septiembre, 2008

Berlín- El reino del Techno: Berghain

.
Según un taxista que nos llevaba en Berlín, una de las pruebas que les hacen a ellos, es saber llegar al Berghain, conocido también como Panoramabar. Un camino de tierra que te lleva a una antigua nave industrial, una larga fila de gente ansiosa por entrar, un portero con la cara tatuada, son el abreboca de nuestra visita. Un guía, nos aconseja no ir en grupos grandes, que mejor pasar de a pocos, porque somos turistas (las masas de turistas siempre terminamos de quitar el encanto a los lugares, es cierto).

Entramos: luces y grafittis en sus paredes, varios ambientes en donde siempre acompaña una excelente música, que varía según el Dj, entre Electro, House, Techno o Minimal. Espacios enormes, gente de todas las pintas posibles, un sonido alucinante, recovecos que invitan a perderse y la noche más larga.

DJ Steffi*.
La entrada ronda los 10 euros. Los tragos son bastante económicos para la media. Solo abre de viernes a domingos a partir de las 24.00 horas. Los Dj's pueden verse en su página web. Para bailar, bailar y bailar. Los lunes y miércoles también hay seciones de Dj's; algunos de los residentes son Marcel Fengles, Boris, Len Faki y las sorprendentes Steffi y Tama Sumo.

Wriezener Karree
Estación S (Ostbahnhof)
Berlín
Alemania
Web: berghain.de






Imágenes*: ©
Berghain

10 septiembre, 2008

Opatija- Yacht Club


Al lado de la marina de Opatija se encuentra en restaurante Yacht Club, especializado en pescados y mariscos. Se podría resumir como una cocina sin pretensiones ni sorpresas, en la que denota no mucha preocupación por la materia prima: sus productos del mar.

El lugar tiene una terraza al aire libre, agradable, que da al puerto y una zona cerrada construída en una suerte de barco. La atención es deficiente. En cuanto a lo que ofrece su carta, el pescado azul, a la plancha fue lo mejor, fresco y equilibrado, no así el plato de mariscos y pescados (para 2 personas), que dejaba bastante que desear. Los postres son muy buenos: la mousse de chocolate o la de limón, delicadas.

Los precios oscilan entre lo regular en el país; un kilo de pescado azul, por ejemplo, 130 kunas, unos 19 euros. La bandeja con mariscos y pescados (pueden comer dos personas), 220 kunas, unos 31 euros.


Adeline del Mestri, 1
Opatija
Croacia
telf.: +385/272 345







Imágenes: ©Claudia Hernández

05 septiembre, 2008

Split- Un Guetto lleno de diversión


Un antiguo palacio del siglo III convertido en pequeña ciudad, una ciudad bordeada por el Adriático, un clima excepcional, puede ser una escenario perfecto para que la noche sea aún más larga. Sí, dentro del Palacio Diocleciano, corazón de la ciudad de Split, en donde la efervescencia se siente como en ninguna ciudad de Croacia, está la Academia Ghetto Club.

Posee una terraza muy grande de antiguas paredes de piedras, adornadas con hiedra, una barra, acompañada de mesitas y sofás. Fotografías antiguas cuelgan de los muros. Adentro hay color, paredes con hermosas y divertidas pinturas, buena música y un ambiente formidable.

Gente variopinta, mojitos de antología y sin duda alguna, la mejor noche, envuelta por calles con mucha historia.

Dosud, 10
Split
Croacia

Telf.: +385 (0)2134 6879


Imágenes: ©Claudia Hernández