25 octubre, 2012

Una estrella Michelin cerca de la catedral de Colonia



Si uno busca por internet puede encontrar que muchos restaurantes que tiene estrella Michelin ofrecen menús al mediodía, lo que es una excelente opción aunque sea para probar su cocina de un modo más ¿modesto? En la ciudad de Colonia se encuentra el restaurante Taku, especializado en cocina asiática, y merecedor de una estrella Michelin.  Está ubicado en el hotel Excelsior casi al lado de la famosa catedral de la ciudad. Al frente de la cocina se encuentra el joven chef Nicolas von Auersperg. Cada plato, además, va acompañado co la información calórica, nada mal para los que se cuidan.


Su carta de vinos es excelente y, como es de esperar, el consultar a la simpática y experta sumiller, la verdad es que fue todo un acierto. Taku ofrece un Business menú que dura toda la semana, genial, porque se puede comer delicioso por un precio más que excelente toda la semana. El menú se puede escoger entre uno, dos y tres platos y cuestan 18, 27 y 33 euros, respectivamente.




Nos decantamos por dos diferentes para probar un poco más. En la foto de arriba, el sashimi de salmón y de toro (la parte del atún más grasosa). Sin duda la presentación era preciosa, con una suerte de jardincito hecho de algas y hojas, el wasabi en forma de hoja y para los que les gusta el sabor del wasabi más matizado, pequeños puntitos de crema de wasabi.  Sin duda de los mejores que he comido en mi vida.


El entrante del otro menú, estos riquísimos rollitos primavera rellenos de pollo con una salsa ligera hoisin y cacahuetes. Las láminas de los rollitos eran francamente suaves y más gruesas de las suelen servir, por lo que los rollitos tenían una consistencia firme y una suavidad especial.




De segundo, uno de los menú era cerdo ibérico en una pequeña cama de vegetales, acompañado de wantón. Sin duda una cocción perfecta, levemente crujiente arriba y muy jugoso dentro. El segundo plato del otro menú  era fideos salteados con vegetales, deliciosos, aunque sin duda preferimos nuestros entrantes que eran absolutamente deliciosos.




De postre probamos tres versiones de piña, en sorbete, en wantón y una cama de piña levemente confitada y con una crema a base de arroz. Ligero, muy rico y variado.




El lugar es precioso, la atención excelente ya que es sumamente cordial y puntual. Al ordenar café ofrecen una variedad de bombones de los que se puede escoger varios. Si se va a cenar es mejor reservar porque suele estar siempre lleno. Es una pena no tener este restaurante en mi ciudad, juro que iría al menos una vez al mes a probar más de su excelente cocina. Un almuerzo del Business menú para dos personas con botella de vino incluida sale alrededor de 100 euros (50 por persona). Altamente recomendable. Cierran los lunes y, atención a los que cenan con horario español, la cocina cierra a las 22.00 horas.


Taku
Trankgasse 1
50667 Colonia
Alemania
Teléf.: +49 1 221 270 3910










17 octubre, 2012

Samborns: ver pero no comer



Una visita obligada al centro de México D.F. es la del hermoso edificio de la Casa de los Azulejos. Mi querida amiga bloggera mexicana Carmen, mencionó este lugar, pero olvidó advertirme (luego nos reímos de ello) de que solo lo viera pero no que comiera. En fin, el lugar es precioso, sin duda,teatral, con murales de Orozco y azulejos ingleses con mucha historia. La atención es lo justa para no desesperarse.

Desayunamos allí y la verdad todo era bastante tosco y caro. El café, tal como experimentamos, es excesivamente aguado (yo bebo café tipo americano, pero allí es demasiado), por más que se pida un espresso es imposible tomarse uno en condiciones. Lo que recomiendo es que pida uno de esos ricos jugos de frutas naturales, que en México es casi imposible que lo sirvan mal, tómese uno, disfrute del entorno, descanse y márchese.




El lugar es un poquito más caro de la media, unos doce euros un plato, café y zumo.

Samborns
Casa de los Azulejos
Francisco I. Madero, 4
Centro, México D.F.
México






08 octubre, 2012

Ligero y bueno: Frenzy



En Múnich abundan los restaurantes de platos sencillos pero que terminan pareciéndose demasiado los unos a los otros. Su carta no es pretenciosa: sopas, ensaladas, quiche, sandwich, focaccias… y algún curry. El lugar es ciertamente acogedor y moderno, como para un almuerzo informal y sin mucha planificación.




La calidad es bastante buena, todo era fresco y preparado con esmero. Probamos el Bocconcino al Caprino, un plato sencillo y delicioso en su combinación de sabores. La base es un pan rústico integral. queso de cabra caliente, uvas, miel y piñones, una delicia. También probamos el wok de pollo, muy bueno, equilibrado en sabores y con verduras crujientes.




Los platos oscilan entre los 7,50 a 12,50 euros, también ofrecen una variada carta para desayunos, muy tentadora. Un lugar agradable en pleno corazón del Glockenbachviertel.


Frenzy   
Fraunhoferstr. 20
80469 Múnich
Alemania
Teléf.: +49 0 89 2023 2686






01 octubre, 2012

Mama Framboise endulza la ciudad


Siempre me quejo de los difícil que es encontrar en Madrid buenas pastelerías. Hace poco, en el barrio de Justicia, han abierto Mama Framboise y lo celebro en todos los sentidos. Es preciosa por su concepto de salón de té, acogedora y con unos postres deliciosos y con un café de calidad.




Ofrecen también almuerzos ligeros, bocadillos, quiches, y las tartas, las cuales apetece probarlas todas.
La atención es excelente y los precios bastante normales para los estándares de Madrid. Postres y bollería tradicional francesa que resuman frescura y delicadeza. Las tartas individuales no llegan a los 3 euros y un capuchino 2.



Mama Framboise
C/ Fernando VI, 23
28004 Madrid
Teléf.: +34/ 91 391 4364











24 septiembre, 2012

Mexicanísimo Café Tacuba


La verdad que desayunar en Ciudad de México es una maravilla para aquellos que nos gusta lo que llaman lo norteamericanos: brunch. Que no es más que los muy típicos y copiosos desayunos que en muchos países de América son tradición. Hay un clásico en el D.F. que es el Café Tacuba, que funciona desde hace cien años en una magníficamente conservada casona del siglo XVII en pleno centro de esta megaciudad.



El lugar es precioso, ofrece una atención excelente y suele estar bastante lleno. Los bizcochos son muy frescos y bien preparados.


Una de las delicias que probé fue su bizcocho de maíz tierno (budín de elote), jugoso y suave e infinitamente delicado de sabor y un suave panqué con pasas. 


Tacos playeros.

Pero su carta ofrece para todos los gustos, e intenta resaltar las delicias de la comida tradicional mexicana. Como sus antojitos, enchiladas o tamales, que son una delicia. Los zumos naturales son excelentes, aunque el café, en ningún lado, pude tomarlo en condiciones.


El lugar suele estar animado de vez en cuando con músicos y la verdad que bien vale la pena comer en este clásico de la capital mexicana. Los precios para la media mexicana, son caros. Un copioso brunch, que equivale a un almuerzo vale unos 12 euros por persona, el equivalente a unos 184 pesos.

El blog ha llegado a sus 100 seguidores y esto me llena de entusiasmo, gracias por seguir este blog.


C/ Tacuba, 28
Colonia Centro
México D.F.
Teléf.: 55 21 20 48



11 septiembre, 2012

Tramin luce su nueva estrella Michelin en Múnich

Hamachi con espuma de aguacate y wasabi y pequeños toques de kimizu.

Lo bueno de pregonar y ser fiel a una afición es que facilita mucho el trabajo para los amigos en los días de cumpleaños. Este año, una vez más, nos han regalado un vale para un restaurante magnífico, que, casualmente, ha recibido este año un estrella Michelin: Tramin. El joven chef, Daniel Shimkobwitsch fue pupilo de en el restaurante dos estrellas a cargo de Christian Jürgens y es quien está a cargo de la cocina, y de cara al público, su excelente y amable somelier Holger Baier, son parte de un jovencísimo equipo que le sobra entusiasmo y calidad.

El restaurante es sencillo y sin pretensiones, una decoración sobria, pero sobre todo, un ambiente relajado y cordial. Quizá, sigo echando de menos los manteles blancos para las cenas de calidad, como también se agradecería unas mesas más amplias. Aunque el espacio entre mesas está muy bien.

El menú de Tramin es cerrado, como suele ser en esta ciudad para los restaurantes de cierta calidad y se puede escoger entre el de cuatro, cinco, seis o siete platos, que se pueden combinar, si se quiere, con un extra de vino, con el maridaje escogido para cada plato de dicho menú. Pero si se quiere escoger de la carta, aparte de su excelente selección, los precios del vino son bastante moderados.
De entrada, como detalle para esperar sirvieron una delicada crema de guisantes, con dos pequeños aperitivos que ya iban preparando el camino al banquete. De primero, el exquisito hamachi (foto de apertura), es un pescado conocido en español como buri, que se consume en Japón o Perú. El pescado, cocido solo con el marinado, estaba servido con rábano, una salsa delicada de lima, acompañada con otra más espesa: la kimizu. El pescado también se complementaba con la espuma de aguacate y wasabi. Simplemente espectacular en su combinación de sabores y texturas,  junto a alguna seta, espárragos finísimos y algas. Le seguía una suerte de pequeña ensalada de carne con una salsa verde de Frankfurt a manera de helado, acompañada con berenjenas. 


Salvenius.


Y para comenzar con los segundos, un pescado Salvenius (según Wikipedia, salvelino), una mezcla de sabores entre trucha y salmón, cocido a bajísima temperatura por muy largo tiempo, acompañado de una delicada salsa, levemente dulce con pequeñas bolitas de dos tipos diferentes de melón y semillas de calabaza.  Una textura tierna pero firme y una salsa ligera y fina.


Rape.

Seguimos con un rape en una cama de crema de piñones, acompañado con una salsa de apio*, una combinación interesante con el sabor levemente agrio de este vegetal, matizado por la cremosidad de los piñones. Para cerrar, carne (de res) en diferentes "versiones", servida, una en una salsa fina y para jugar con las texturas y sabores de lo crudo y cocido: tartar, servidos con pequeños trozos de coliflor. 

Quizá el postre fue lo que menos levantó mi entusiasmo: musli de cerezas perfumado con hojas de apio de monte. La verdad es que estaba rico, con un hermoso centro hecho de cerezas que conservaba su bello color y era lo suficientemente ligero para cerrar una cena con tantos platos.
La atención es buena, aunque un tanto irregular por momentos. Sin duda, una fiesta para los sentidos, en la propuesta deconstructiva de Shimkobwitsch: belleza, ingredientes de alta calidad, platos originales, creativos y fresquísimos. 

La relación precio calidad creo que es bastante buena. Los cuatro menú, van en escala de 70 a 100 euros sin vino. Un menú mínimo con sus respectivos vinos, 105 por persona, el máximo, 150. Esperemos que este equipo siga manteniendo su estrella, o quizá siga sumándoseles, por los momentos, que se mantenga, es bastante. Gracias a los amigos por este estupendo regalo.


Lothringerstr. 7
81677 Múnich, Alemania
Teléf.: +49 0 89 444 540 90




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*célery o apio España

28 agosto, 2012

De lo mejor de la tradición en Avilés: Casa Lin



Siempre visitar Asturias es un verdadero placer para los que nos gusta comer bien. Hace un mes estuve de visita en Avilés y me recomendaron, de muy buena fuente, el restaurante Casa Lin. Una muy típica sidrería  asturiana, de salones amplios y con una atención excelente.

Lo mejor para comer, todo aquello que venga del mar. De entrantes probamos una andarica y rabas de calamar, estas últimas, muy crujientes y fresquísimas. De segundo, pescados que son una delicia en Asturias: una chopa y un virrey al horno, ambos preparados de manera tradicional, sin pasarse en el punto de cocción y servido con unas raciones bastante generosas.

La sidra es el acompañamiento perfecto, así que es perfecto pedir una de las ricas botellas de Trabanco Selección e ir acompañando estos delicados sabores con buena sidra.




Los postres, poco qué decir, pero la verdad es que vale la pena visitarlo. Los camareros suelen aclarar los entrantes que usan congelados y los que no. Los precios de los pescados son caros, pero bien vale la pena. Una comida en la que se ordene pescado, acompañada de sidra, café y postre sale por unos 45 euros por persona.


Casa Lin
Av. de los Telares, 3
Avilés, Asturias
España
Teléf.: +34 985 56 48 27











16 agosto, 2012

Comida tradicional gourmet de México



Queríamos probar todas las versiones posibles de la comida mexicana, la de pie de calle y la de la alta cocina (que nuestros bolsillos permitiese pagar), que en México hay cientos de opciones y saben bien los mexicanos de la riqueza de su gastronomía. En Colonia Condesa se encuentra el restaurante Azul Condesa, a cargo del chef Ricardo Muñoz Zurita.


Foto: Azul Condesa.

El restaurante tiene una terraza interior pequeña pero preciosa, con sus paredes tapizadas de vegetación, muy acogedor, del cual se puede ver por una ventana hacia la cocina. El restaurante esta decorado con gusto y sencillez y, para imprimir dinamismo, cada tanto invita a un o una chef para hacer una  carta alternativa. Lo cierto es que nos decantamos por la propuesta del chef local.


Foto: Azul Condesa.

De entrante pedimos caracoles de mar, muy frescos, con apenas un poco de oliva para resaltar su sabor y un ceviche verde, el cual estaba bien pero su sabor resultaba al final un poco cansino. De segundo pedimos el pipián blanco de almendras y ajonjolí, un plato típico de Popayán. El pipián es una crema, en este caso bañaba una pechuga de pavo y, aunque realmente estaba sabrosa no logro arrancar muchas pasiones en mi gusto. Mucho mejor la especialidad veracruzana que ofrecen del huachinango (es un pescado blanco), que lo sirven con patatas y un toque de ciruelas pasas.


La carta de vinos es muy buena pero igualmente cara, y nos arriesgamos con un vino blanco local que realmente no nos gustó especialmente, y los vinos europeos (que tienen excelentes) son realmente costosos. El veredicto, es que el restaurante no está mal pero tampoco es una cocina especialmente memorable. Como si le faltara un toque para volverla realmente diferente e inolvidable.


La atención es buena aunque algo irregular
al ser un restaurante gourmet, los precios son caros para la media de la ciudad, aunque no prohibitivos. Lamentablemente, por eso del cambio que favorece a veces a unos países, la cena en moneda europea resulta muy bien de precio, unos cincuenta euros por dos personas, con vino.


Azul Condesa
C/ Nuevo León, 68
México, D.F.
Teléf.: + 52 86 63 80 












16 julio, 2012

La socca típica de la Costa Azul

Horno de leña para la socca.

Tuve la suerte de estar en Niza llevada de la mano por verdaderos lugareños, gracias a mi alumna francesa, Eve, que me abrió las puertas de su casa y su familia. Así que bueno, había que ir a comer algo muy típico de allí: la socca. Su origen, me cuenta Eve, data de 1860, aproximadamente, y dice que era básicamente un plato para los obreros, ya que es muy sencillo y contundente. Consiste en una masa de harina de garbanzos, delgadísima, horneada como si de una pizza se tratase. Es una suerte de versión de la italiana farinata. 


La socca, suave y crujiente.


Nos llevaron a Chez Pipo para probar la socca. Es un restaurante sencillísimo, con una pequeña terraza en la acera. Se hornean, como se ve en la foto de arriba con horno de leña y se come con las manos, agregando un poco de sal y pimienta al gusto. También ofrecen una versión de pizza que no lleva queso, de masa gruesa y muy buena, y, para empezar, se pueden pedir cremas varias: tapenade, crema de berenjena, de pimiento y acompañarla con una botella de rosé (vino rosado), que se bebe en el sur como si fuese agua.

La atención es muy buena, un lugar cálido, honesto y sin pretensiones. No creo que se necesite reservar. Los precios son económicos para una ciudad como Niza.

Con este post me despido rumbo a mis VACACIONES… hasta la próxima.


Chez Pipo
Rue Bavastro, 13
06300 Niza
Francia
Teléf.: +33 04 93 55 88 82