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21 febrero, 2018

Restaurante marroquí: Faty delices

Tajine de cordero con ciruelas.

En Toulouse, frente al canal du Midi, se encuentra Faty delices, un sencillo restaurante y pastelería de apenas unas pocas mesas. Cocina marroquí casera, de mercado, honesta y gustosa. Platos clásicos como el cuscús o el tajine se encuentran en su carta, junto con alguna sopa o gratinado oriental. La pastilla de pollo la suelen hacer el primer fin de semana de cada mes. Lo que me hace suponer que todo es hecho a la manera más tradicional, viendo que la pastilla es un plato muy elaborado y que no permite muy bien comerse recalentado, después de un día.


Tajine de pollo

Los dos platos estaban deliciosos, suficiente jugo del guiso sin ser una sopa, verduras que todavía podrías disfrutar de su sabor y textura suave pero firme. Cocina casera en el mejor sentido de la palabra, un restaurante que pienso volver para probar su pastilla. La atención es muy cordial, hablamos con su cocinera, simpática y abierta. Ofrecen de un menú de un plato con carne, una bebida (sin alcohol) y un postre por 12,80 euros, la versión vegetariana por 10,90.

Los postres son también de calidad, así que bien vale la pena probar todo el menú. No estoy muy segura si se necesita reservar, pero si quiere asegurarse, mejor hágalo. Cierra los domingos.


Una de sus deliciosas pastas con pistachos y almendras.







35 Port Saint-Sauveur
31000 Toulouse
Francia
Teléf.: +33 5 61 48 74 03




17 diciembre, 2015

Restaurante 't Gezelleke en Brujas



Brujas es una ciudad hiperturística y tiene muy buenos restaurantes, pero claro, uno tiene que buscarlos de antemano (cosa que no hice, por desgracia, ya que luego vi una lista muy apetecible). Dimos con el 't Gezelleke, un bonito lugar con una pequeña terraza al interior.


Boeuf bourguignon. 

La atención es amable y la carta pequeña (unos siete platos). La cocina es tradicional, especializada en platos de larga cocción: Boef Bourguignon (estofado de carne), estofado flamenco y bullabesa coronada de una cigala. En general los platos están bien, gustosos, aunque lamentablemente, detalles como las patatas y otros acompañantes, arruinan la comida porque parecen industriales.


Estofado flamenco.

En general, los precios resultan un poco inflados para lo que ofrecen, porque casi todos rondan los 23-25 euros. Una ensalada de queso de cabra 18. Así que si le agregamos una cerveza, comer resulta por unos 29 ó 30.  Supongo que para los que no hemos planificado dónde comer en un viaje, a esta bella ciudad, tampoco resulta una mala opción, porque la media de precios es alta y quizá sean más industriales. Hay días que tienen conciertos por la noche.





t' Gezelleke
Carmersstraat 15
8000 Brujas
Teléfono: +32 04 7012 21 83







02 julio, 2013

Como comer en casa de la tía en San Petersburgo




Caminando por la isla de Vasilievsky, saliéndonos de los límites que marcaba nuestro mapa turístico, dimos con una bella iglesia ortodoxa, para la cual he encontrado dos nombres: monasterio de Optina o bien Iglesia de la Asunción de la Bienaventurada Vírgen María. Una vez que la recorra, entre por una puertecita que queda a la vista de la fachada y que tendrá algún cartel que indique que es un café. 
El lugar es agradable, sencillo y acogedor. No hablan sino ruso, aunque tiene una carta en inglés-ruso, el menú, que es bastante bueno por el precio, está solo en ruso, así que nos lanzamos al azar escogiendo un par sin tener ni idea de lo que escogíamos. Al final, valió la pena, porque su cocina es casera, sana, sin pretensiones, rica y para colmo muy económica. 




Entre lo que ofrecen están platos típicos como su sopa borsh a base de remolacha, o la solianka con carne. De segundo ensaladas, la primera en la foto a base de col, zanahoria y toque de frutas, y la segunda una ensaladilla rusa. De tercer plato, nos dimos cuenta que el primer menú, más económico era vegetariano, pero no por ello menos rico, otro de sus platos típicos: grechka de champiñones salteados acompañados de alforfón (trigo sarraceno) y un estrogonof de pollo.




No venden alcohol por "estar en la casa del señor", según nos dio entender entre asombro y gestos nuestra simpatiquísima y amable camarera, que, como una tía nos "reñía" si no comíamos todo el plato. El menú viene acompañado con un té, y oscila entre los 7 y 12 euros, un precio excelente para la calidad y los estándares de la ciudad. Nos ha encantado la experiencia por auténtica, sana y deliciosa en su sencillez.





Naberezhnaya Leytenanta Shmidta, 27/2
San Petersburgo
Rusia












Os dejo un vídeo promocional del lugar


10 junio, 2013

Sabor mediterráneo: Tiratardi




Hace poco descubrí, gracias al Süddeutsche Zeitung un restaurante italiano que me ha encantado y al que he vuelto esta semana: Tiratardi. En la reseña, el crítico apuntaba que este restaurante se distanciaba (para bien) de los típicos restaurantes italianos muniqueses. Sin duda, es una cocina, ante todo, honesta, que no tiene más pretensiones sino ofrecer platos bien preparados, que van desde un clásico pescado a la sal, por ejemplo, o bien un filete de conejo asado con verduras. Pero en su carta siempre hay espacio para la originalidad sin excentricidades. Por ejemplo, la mayoría de las pastas, no son las típicas que ofrecen los restaurantes, como su pasta negra con espárragos tiernos y cangrejo de río, o bien estos tortellinis rellenos de pescado y salsa de almejas. Pedimos que nos hicieran un dueto para saborear las dos propuestas y estaban absolutamente deliciosas, raviolis caseros y fresquísimos en una fina salsa de vino y caldo.



La carta la suele variar, la vez anterior probé el mejor rape que me he comido en toda la ciudad. El restaurante es muy acogedor, bonito, con manteles blanco, rosas y velas. Tiene una terraza preciosa que ya está abierta al público y una preciosa bodega que suele usarse para grupos grandes. La atención es excelente y, sobre todo, su relación precio calidad inmejorable. Los primeros platos (antipasto o pastas) oscilan entre 8 y 15 y los segundos rondan los 20. Tienen excelentes vinos y los postres siguen la misma línea de ofrecer algunos que están de moda, pero por ejemplo, tenían cassata casera, y un tiramisú de fresas perfecto: no muy dulce, cremoso, consistente y fresco.

Tiratardi
Kurfürstenstr. 41
80801 Múnich
Alemania
Teléf.: +49 0 89 27 77 44 55


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15 mayo, 2013

Karavan: un poco de los vecinos de Rusia


No es muy fácil encontrar buenos restaurantes en San Petersburgo que no sean excesivamente caros o artificiosos. Había leído en mi guía y en un blog de este restaurante, Karavan que ofrece platos tradicionales de Georgia, Azerbaiyán y Uzbekistán. El lugar es agradable y los camareros son amables, aunque poseen un limitadísimo inglés apenas para tomar nota.

Son su fuerte los shashlik (kebabs) a la manera de Georgia, los cuales cocinan al grill a la vista de los comensales. Realmente frescos y muy gustosos. De entrante se recomienda probar los rollitos de berenjenas rellenos de nueces, una delicadeza absoluta. También como entrante es recomendable su salmón marinado en vodka.



En su carta ofrece una variedad de panes rellenos de dichas regiones, como el chebureki, el kutaby y el khachapuri. Cuando ordenamos no teníamos ni idea de la diferencia entre unos y otros, porque también hay en el menú diversas opciones, dependiendo de la región. A tientas ordenamos el khachapuri al estilo oriental y era sin duda muy contundente, pero fue interesante descubrirlo. Un pan relleno con queso y un huevo roto semi cocido dentro.


El shashlik servido con cebolla, perejil, granada y un tomate cocido, 
acompañado de una fresquísima salsa a base de tomate.




El khachapuri relleno de queso y huevo.


En general el restaurante es bastante correcto y se puede disfrutar sin duda. Una cena sin vino ronda los 36 euros.


Karavan
Av. Voznesenskiy 46
San Petersburgo
Rusia
Teléf.: +7/ 812 310 56 78


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16 febrero, 2013

Banyan: vietnamita de lujo

Imagen: ©Banyan


No sé por qué razón en Múnich han aparecido muchísimos restaurantes vietnamitas, pareciera lo más inn si lo tomamos como una tendencia. Lo cierto es que han abierto muchísimos, uno de ellos es el Banyan.  La decoración es muy bonita, sin duda muy chic, pero sobre todo es espacioso y con una atención irreprochable.



Si algo me ha gustado de este restaurante es que tiene una carta interesante, con platos que no suelen ser lo típicos fáciles de muchos restaurantes vietnamitas. Un ejemplo son estos entrantes, que aparecen arriba en la foto, hechos con harina de yuca y rellenos de cangrejo, muy ricos para los que pueden con las texturas algo gelatinosas. El plato de entrantes variados resulta realmente bueno, si se va en grupo, para degustar diferentes clásicos como los rollitos de papel de arroz rellenos de gambas o ensaladas con mango.


El fuego es para asar levemente las gambas o pollos de las brochetas.



De segundos se puede ordenar el rape asado, que es una especialidad de Hanoi en el que queda patente la influencia de la cocina francesa en su cocina o bien una dorada crujiente acompañada de una fina salsa y vegetales. También se puede uno decantar por otro plato tradicional que ofrezca la cocina vietnamita. El restaurante en líneas generales es bueno, sin grandes sorpresas para el paladar, pero que se puede disfrutar, sin duda, en su frescura y calidad de productos.  Los segundos platos rondan los 16 y 22 euros.


Banyan
Goethestr. 68
Múnich, Alemania
Teléf.: +49 089 530 93 21

Imagen: ©Banyan







03 diciembre, 2012

Una terraza preciosa y una comida sin emociones

La acogedora terraza de Le Sud.

Adoro la cocina francesa. Hace años sabía de Le Sud, al estar cercano a casa siempre lo tenía a la vista pero tenía mis dudas, ya que su carta en internet no me animaba a visitarlo. Finalmente, le dimos una oportunidad. El lugar es muy bonito y la terraza sumamente encantadora, llena de plantas, velas y mesas de madera con manteles de cuadros.

De entrantes pedimos escargots y un foie gras de la casa, bastante dignos como entrantes pero no despertaron en nosotros gran impresión. De segundo nos decantamos por un entrecote a la pimienta, acompañado de patatas fritas y puedo decir lo mismo de los segundos, no estaba mal, la carne quizá un poco áspera y lo peor es que las patatas, que se pagan aparte, sabían a congeladas. Eso es imperdonable para un restaurante francés que pretende ser auténtico y cobra por ello.





He vuelto una vez más para disfrutar su terraza, pedimos una ensalada de queso de cabra, y no suelo quejarme de las porciones, pero sin duda esta era bastante pequeña y quizá excesivamente aliñada. De segundo pedimos una de las tartes flambées de la carta, y nos pareció deliciosa, muy bien hecha y crujiente.

La atención es buena, pero tampoco excelente, la relación precio calidad me parece mala, ya que es caro para lo que ofrecen. Lo mejor es ir a disfrutar de la terraza y comer una de sus tartes flambées, que sin duda es lo mejor en cuanto a precio y calidad, rondan los 9 euros. La carne, alrededor de los 20 y las ensaladas, unos 11, el contorno, ronda los 4 euros. Los postres,eso sí, son una delicia.

Abren los siete días de la semana solo para cenas y es mejor reservar, sobre todo si se quiere comer en la terraza.


Bismarkstr. 21
Cerca de la Ernst-Toller.Platz
Múnich, Alemania
Teléf.: +89 33 08 87 38






19 noviembre, 2012

Una decoración que supera la comida: Olsen




Con una propuesta de comida de inspiración nórdica el restaurante Olsen, ubicado en pleno centro de Madrid, es una de las novedades que descubrí en mi reciente viaje a la capital española.
Además es un bar especializado en vodkas, ofreciendo una gran cantidad y variedad de esta bebida en su carta, que bien vale la pena probar.



La verdad entré por casualidad, el diseño es hermoso, moderno y cálido. La atención quizá es lo que menos nos gustó, creo que fuimos atendidos, por lo que pienso era el encargado y la verdad fue lo justito de cordial que los modales imponen.



El restaurante ofrece al mediodía dos menú, uno nórdico, que no probamos y que resultaba bastante interesante, que costaba 38 euros, y un par de menús más de 10 y de 15, decantándonos por este último.
De primero, probamos la lechuga con huevo escalfado y beicon y también probamos la brusqueta de berenjenas, pimiento y pesto. El primero era interesante por la combinación del eneldo en la vinagreta que bañaba la lechuga, pero no despertó en mí grandes suspiros, resultaba bastante aburrido al final. La brusqueta sin duda era mucho más gustosa y bien equilibrada de sabores. De segundo, los fideos en salsa de cava, limón y salmón. La textura de la pasta era extraña, como si hubiesen congelado la pasta fresca. La salsa también resultaba anodina y no guardaba ninguna sorpresa, una pena.
Los postres fueron mejor, especialmente la némesis de chocolate en salsa de naranja, una delicia, fresca y con un inteso sabor a chocolate en la delicada cama de naranja.




Mi veredicto es que es una buena solución para el centro de Madrid si lo que se quiere es comer sano y escapar un poco de la oferta muy típica del centro. El menú, no es nada del otro mundo y podríamos decir que es aceptable.

Restaurante Olsen 
C/ del Prado, 15
28014 Madrid
Teléf.: +34/ 91 429 3659






17 octubre, 2012

Samborns: ver pero no comer



Una visita obligada al centro de México D.F. es la del hermoso edificio de la Casa de los Azulejos. Mi querida amiga bloggera mexicana Carmen, mencionó este lugar, pero olvidó advertirme (luego nos reímos de ello) de que solo lo viera pero no que comiera. En fin, el lugar es precioso, sin duda,teatral, con murales de Orozco y azulejos ingleses con mucha historia. La atención es lo justa para no desesperarse.

Desayunamos allí y la verdad todo era bastante tosco y caro. El café, tal como experimentamos, es excesivamente aguado (yo bebo café tipo americano, pero allí es demasiado), por más que se pida un espresso es imposible tomarse uno en condiciones. Lo que recomiendo es que pida uno de esos ricos jugos de frutas naturales, que en México es casi imposible que lo sirvan mal, tómese uno, disfrute del entorno, descanse y márchese.




El lugar es un poquito más caro de la media, unos doce euros un plato, café y zumo.

Samborns
Casa de los Azulejos
Francisco I. Madero, 4
Centro, México D.F.
México