24 mayo, 2016

Taberna La Sorpresa en Cádiz, todo sobre el atún

Pincho de Bacoreta (Izq.) y atún mechado en aceite.

En pleno corazón de Cádiz, muy cerca de su mercado se encuentra una taberna especializada en atún: La Sorpresa. Y solo tengo que decir que fue una magnífica sorpresa encontrarla. El lugar tiene excelentes vinos de la región, con unos hermosos barriles de fino, manzanilla, palo cortado, moscatel, Pedro Ximénez y amontillados... También tiene buenos riojas, riberas, somontanos... o bien se puede conseguir vermouth con sifón.




La carta ofrece una variedad de opciones, casi todas alrededor del atún: conservas y platos fríos. Lo mejor es que, aparte de sus conservas y salazones de muy buena calidad, se puede comer el atún en sashimi, en tartar y en carpaccio, todas en sus versiones españolas. La web del lugar, muy bonita, además,  ofrece información acerca de sus productos y materias primas.

Tapa de huevas de maruca.

Salimos encantados por el viaje culinario y la conversación de la amable cocinera, que está en la barra (ay, no le preguntamos el nombre y lo sentimos), y luego, uno de los dueños, Juan Carlos Borrel. Ambos nos explicaron mucho de sus productos, conversación que dejó ver verdadera pasión y  veteranía.

Mariposa de anchoas.

Comenzamos, acompañados de una copa de manzanilla pasada, con un pincho de mojama, servidas con almendras, seguimos con un pincho de atún mechado y otro de bacoreta (familia del atún) en aceite, de este último repetimos. Probamos un pincho de morcilla patatera (especialidad extremeña que no tiene sangre de cerdo), tapa de huevas de mojama y su fantástica ensaladilla de cangrejo.


Tapa de mojama.


Ración de mojama de atún rojo  salvaje de Almadraba.

Volvimos dos días después para repetir algunas de las tapas y para probar el pescado (el día que fuimos se había agotado por la cantidad de turistas que trajo un puente). Aprovechando la temporada de atún rojo de Barbate, queríamos probar el sashimi, el tartar y el carpaccio. Simplemente espectacular. Aconsejo todos. El lugar es bonito, tiene encanto, magníficos vinos y una atención más que agradable.


C/ Arboli nº. 4
11006 Cádiz
Teléf.: +34 956 221 232




14 mayo, 2016

Restaurante Eslava en Sevilla

 Tapa de mi-cuit de foie


Gracias a los sapientísimos consejos de nuestra amiga del blog Delikat Essens, hemos comido en Sevilla en el restaurante Espacio Eslava, ubicado en pleno barrio de San Lorenzo de Sevilla. Tiene dos espacios, uno de tapas, que tiene un restaurante y barrita interior, y también tiene una terraza con unas seis mesas altas afuera, casi todas para comer de pie, hay pocos taburetes. Al lado, está el restaurante.

Interior del restaurante.

Nos advirtió Delikat que llegáramos temprano, horario güiri*, si queríamos poder comer... Aún llegando temprano, alrededor dela 1.30 ya el lugar estaba bastante lleno, la mitad de los turistas, japoneses, que se informan bien. Probamos sus croquetas, que son perfectas y los mejores boquerones fritos que probamos en nuestro viaje.


Tapa de huevo a baja temperatura sobre bizcocho de boletus.

Igual nos anotamos para una mesa y nos hicimos con una mesa alta de pie, en la terraza. El lugar es agradable, ubicado cerca de una plaza en una calle sin mucho tráfico. La atención es buena, rápida y amable. El restaurante estaba completo para ese día, así que nos resignamos solo a las tapas. Pero ay, la suerte nos acompañó, y vimos que una parejita japonesa con reserva se echa para atrás a última hora... así que nos dieron la mesa en el restaurante y fue genial.


Tapa: "Un cigarro para Bécquer".

El restaurante apuesta por cocina tradicional con hueco para lo creativo, como bien lo demuestran sus tapas y postres. Está sobriamente decorado, las mesas con manteles blanco, la atención excelente y no menos su menú. Se pueden probar en le restaurante tres de sus tapas premiadas: huevo a baja temperatura sobre bizcocho de boletus; tapa de mi-cuit de foie y "Un cigarro para Bécquer", una pasta crocante rellena de sepia y algas... los tres, deliciosos, hay que probarlos.


Tarta de chocolate con esencia de naranja.

De segundo, elegimos corvina y un atún, ambos preparados en su punto, frescos, jugosos y bien presentados. Los postres, igualmente recomendables, probamos la tarta de chocolate con esencia de naranja y el helado de queso viejo en una cama de dulce de membrillo.


 Helado de queso viejo en una cama de dulce de membrillo.


Tienen una buena carta de vino y los precios son muy correctos. Una magnífica recomendación de nuestra amiga que nos ha hecho disfrutar de nuestro último día en la capital andaluza. Si quiere comer en el restaurante, mejor reservar con cierta antelación. Las tapas cuestan una media de 3-5 euros, los platos, unos 20, como media, postres 6,50.

Restaurante Eslava
C/ Eslava, nº 3 y 5
Sevilla
Teléf.: +34 95 490 65 68





*En el argot callejero español, nombre que se le da a los turistas.

20 abril, 2016

Restaurante Octopus: una estrella Michelin en Béziers

Algunos de los atractivos y deliciosos aperitivos.


El chef Fabien Lefebvre está al mando del restaurante Octopus en Béziers, el cual ha sido premiado con una estrella Michelin entre otros reconocimientos culinarios franceses. En pleno centro de esta pequeña ciudad (Región: Langedoc-Rosellón) se encuentra este restaurante de ambiente agradable, bien iluminado, discretamente decorado con motivos marinos, con tres salones amplios y una terraza preciosa que utilizan con el buen tiempo.


El salón de la entrada.

La atención es amable y puntual. Ofrece de martes a sábado un menú de almuerzo de 25 euros (dos platos), y de 33 (3 platos), se le puede agregar una copa de vino por 5 euros más, vale la pena. También se puede comer en el almuerzo el plato del día, solamente (15 euros). Se puede optar por un menú más amplio y a diferentes precios (55; 70; 90).


Sopa de cangrejo con pequeños raviolis de patata. 

De primero, probamos una sopa de cangrejo con raviolis de patata: ligera, delicado gusto marino, acompañado de pequeñas hojas de hinojo. De segundo un lomo de abadejo, con tarta de patatas parmentier. Delicioso, la salsa en la que reposaban era perfecta.



De postre, milhojas de helado de vainilla y cintas de manzanas confitadas al caramelo, el otro, nougatine cremosa con espuma de chocolate Jivara, pimienta de espellete y helado de cacao. Sin duda un broche de oro para una comida perfecta, una buena razón para darse un paseo y conocer esta bonita ciudad.

Milhojas de manzana, fijaos en la manzanita de caramelo que la decora arriba.


La nougatine cremosa... umh.

Restaurante Octopus
12, Rue Boieldieu
34500 Béziers
Francia
Teléf.: +33 0 467 49 90 00


31 marzo, 2016

Restaurante Imouto en Lyon



Caracoles de Borgoña en mantequilla de cilantro.

Mi paso por Lyon fue totalmente de cocina fusión, asiática-francesa. La chef de Imouto, Junko Matsunaga, tiene otro restaurante en la misma calle, más informal y más japonés, un izakaya: Oto oto, que también visitamos. La acompaña en los fogones su brazo derecho, el chef también japonés Gaby Didona, para formar un duo lleno de creatividad que se refleja en sus platos. Confiesan amar las verduras y privilegiar la sorpresa y la coherencia en el plato. 






La decoración es magnífica. Con tablas ondulantes de madera en el techo que asemejan olas, materiales naturales, colores claros pero con calidez. La atención es excelente. Entre semana tiene un menú de tres platos a 17 euros, y los sábados a 24, y el menú estándar 33. Pedimos el menú del fin de semana que ofrecía caracoles de Borgoña en mantequilla de cilantro, crema de espinacas al ajo y jengibre y zanahorias marinadas en vinagre y sake. 




De segundo, calamares a la plancha con un coulis de remolacha con salsa ponzu, acompañado de risotto de col roja y espárragos verdes. Ligero, variedad de sabores y colores en el plato.




Para cerrar, los postres: un financier de té verde y chantillí con helado de sésamo negro, una maravilla... y un crumble de Granny-Smith con gel de yuzu.



El restaurante no es muy grande, y por su excelente relación calidad precio se recomienda reservar.

Restaurante Imouto
21, rue Pasteur
69007 Lyon
Francia
Teléf.: +33 0 472 76 99 53




21 marzo, 2016

Una estrella Michelin en Lyon: Takao Takano



Con tan solo nueve años a la cabeza de sus propios fogones, el chef Takao Takano recibe su primera estrella Michelin. Fusionar dos cocinas como la francesa y la nipona siempre puede ser una experiencia sensacional, ambas comparten el refinamiento, pero la japonesa aporta su desnudez y elegante simplicidad. Las dos cocinas son un marco y no una camisa de fuerza, así que Takao Takano dice apostar por la libertad.

Detalle de las hermosas lámparas italianas del techo.

El restaurante tiene una decoración bonita, cuidada, con una agradable iluminación que deja disfrutar la visión de sus platos pero a la vez tiene calidez. La atención es excelente. Ofrece tres menús: uno entre semana al mediodía, Envie, (33 euros, tres platos), otro de 55, Essence, (cinco platos) y otro de 88, Partage (7 platos). La carta de vinos es excelente y la media ronda en 40 euros la botella.




EL chef ofrece fuera del menú un plato aperitivo que se convierte en una verdadera promesa al festín de sabores, y que me recordó a un plato que me prepararon en un Izakaya de Osaka, a base de huevo, caldo de mariscos que se cuece en baño de María. El chef ofrece una versión refinada, coronada con caballa y eneldo. Probamos el menú Essence que nos ofrecía como entrante vieras normandas acompañadas con tupinambo (o batata de caña) con trufas negras. El equilibrio y la sorpresa perfectamente combinados en un toque ligeramente agridulce de su salsa.




De segundo, un féra del lago Léman, con cangrejo de río, boletus aereus (tête de nègre), huevo y caldo de camarones, especiado con clavo. Perfecto y casi adictivo. Continuamos con una ternera con salsa poivrade con hierbas de ajo de oso, en un jugo de hierbas de la Garrige, que son plantas aromáticas del mediterráneo. Suave, gustosa, nada que le sobre y siempre sorprende la parición de un sabor desconocido.


El féra con cangrejo y boletus.


Ternera con hierbas.

Para cerrar, tres quesos de la estación, que vienen de un maestro quesero premiado. En Francia existe el oficio de affineur, que sobrevive en contra de la industrialización, y son los maestros en acompañar la maduración de los quesos hasta su maduración perfecta, que les hace especialmente gustosos.

Manzanas confitadas con miel.

Para terminar, probamos las manzanas confitadas con miel, caramelo y ralladura de limón, coronadas con una masa finísima y crocante. Pudimos escoger los postres entre las tres cartas, cosa que nos encantó, así que también probamos el pomelo confitado con miel y té blanco de Nepal, con trocitos de mango maduro y ralladura de limón, ambos, sublimes en su equilibrio de ácidos, dulces, texturas cremosas, líquidas y aromas que asaltan en cada bocado. El café los sirven con unas magdalenas, que harían revivir al mismísimo Proust, y al igual que él: "Yo me dejé de sentir mediocre, contingente y mortal, ¿De dónde habrá podido venir esta poderosa alegría?". Yo lo sé bien, de Takano y su cocina. Ha sido una experiencia singular, y es para mí el mejor una estrella Michelin que he probado, quizá ya esté apuntando a su segunda, ya lo sabremos.


Pomelos confitados, mango y té blanco de Nepal.

Es aconsejable reservar con cierta anticipación.


33 Rue Malesherbes
69006 Lyon
Francia
Teléf.: +33 0 482 31 43 39







01 marzo, 2016

Las auténticas creps* bretonas de París



En plena rue de Charonne se encuentra la Crêperie Bretonne Fleurie de l'epouse du Marin. Es todo todo un clásico de la zona, que lleva tras de sí muchos años y siempre está en la lista de las mejores de París, que no es poco. El lugar es sencillo, la decoración ofrece todas las referencias bretonas: espacios y muebles en madera, decoración de pescadores que evocan el Atlántico, objetos antiguos como si estuviésemos en casa de alguna tía-abuela... en fin, todo eso lo convierte en un lugar cálido.


Flambeando la crêpe suzette.

La atención es correcta y cordial. La carta es amplia, pero aconsejo el gran clásico de la casa: la galette complète (jamón de york, queso y un huevo), la masa es lo suficiente esponjosa y tostada como para catalogarla de casi perfecta. En cuanto a postres, no puedo sino regocijarme ante el hallazgo de que sobreviva la clásica crêpe suzette, que está casi en extinción por el trabajo que lleva flambearla, así que llevo años pidiéndola sin encontrarla... pero aquí la tienen.


La crêpe suzette en llamas...

El restaurante no acepta ningún tipo de tarjetas así que tiene que llevarse efectivo. Tiene horarios amplios, hasta las 23.00. Los precios son moderados. Así que es un lugar muy recomendable.





67 rue de Charonne
París 7511
Teléf.: +33 01 43 55 62 29







*Realmente son galettes, las saladas.

18 febrero, 2016

Restaurante Triciclo en Madrid


Media ración de ceviche

Hace una par de años había intentado sin éxito de ir a Triciclo cada vez que pasaba por Madrid. Como siempre está lleno nunca antes tuve la oportunidad hasta este diciembre. El lugar está decorado con buen gusto, con tonos claros y toques rústicos que dejan ver la madera de su mesas, por ejemplo. Lo que menos me gustó fue la atención, que no llega a ser mala, pero sí quizá fallida en muchos casos, por ejemplo, cuando pedimos una botella de cava, la camarera nos dijo que hay "una nueva normativa" para servirlos, y justificar que no tenían suficientes copas de flauta... " que ya no se están sirviendo en ellas" y lo completó con una explicación pseudo técnica. Pero la verdad es que en Francia se siguen usando las copas de flauta para los espumantes... en fin, me dejó atónita.


Besugo a la madrileña

En líneas generales se puede decir que los platos están muy bien elaborados, que utilizan productos de calidad y frescos y que muchas de sus propuestas siempre logran asombrar, aunque no puedo decir que sea una experiencia inolvidable, sino marcada por la corrección, a veces sorpresa, y por momentos decepción. Las otras son espectaculares.




En líneas generales, creo que lo peor es que los precios sobrepasan su calidad, están demasiado inflados y sus raciones francamente pequeñas (no suelo quejarme de las porciones). Por lo que comer y saciarse sin pasarse puede llegar a 60 euros sin mucho problema. Creo que pretende más que logra. La carta de vinos es irregular. Así que, a pesar de que sus platos, que están bien en su mayoría, tampoco corresponde con lo elevado de los precios, lo que termina siendo una experiencia decepcionante.


Triciclo
Calle Santa María 28, 
28014 Madrid
Teléf.: +34 910 24 47 98